Los centros de distribución de los grandes frigoríficos

-Sí, en la antigua Perdigão, que actualmente es BRF (BrasilFoods) luego de su fusión con Sadia.
En ese proceso la empresa, presionada por el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), se deshizo de varios centros de distribución (CD), entre los que se encontraba el que yo trabajaba, que pasó a manos de otra transnacional cárnica, Marfrig, que en esa misma época adquirió los frigoríficos avícolas de Seara Alimentos para más adelante venderlos a JBS –Friboi.
-En todo este proceso, ¿qué cambió en las condiciones de trabajo?
-En todas estas operaciones de compra y venta esa fue la peor parte, ya que las condiciones laborales se vieron sensiblemente degradadas.
En el centro de distribución donde yo trabajaba éramos cerca de 400 empleados, y actualmente somos apenas 50.
Lo primero que se hizo con la fusión y luego con la venta a JBS fue eliminar puestos de trabajo, pero eso no supuso disminuir las tareas que se realizaban en cada CD. Al contrario, estamos completamente sobrecargados.
En las épocas de zafra, donde la producción se incrementa, contratan a trabajadores tercerizados, pero son personas con ningún vínculo con la empresa y a las que no les interesa reivindicar mejores condiciones. Seguramente ganen mucho menos que los fijos.
Hemos notado la precarización en las condiciones de trabajo sobre todo en la degradación de los beneficios ofrecidos, como por ejemplo el Plan de Salud y Alimentación.
JBS dejó de ofrecer, de la noche a la mañana, un plan de salud gratuito a sus trabajadores. Estamos luchando ahora para volver al anterior.
Lo más indignante de esto es que esta compañía -que recibe onerosos beneficios de bancos públicos como el BNDES y que obtiene lucros netos por miles de millones de dólares- tenga este tipo de actitud con sus trabajadores.
-¿Y en cuanto al salario?
-Los salarios no son nada del otro mundo, manejan cifras un poco por encima de lo que se negocie como salario base y muchas veces dependen de la región.
-Este sector se caracteriza por la alta rotación de personal. ¿Se da de igual forma también en los centros de distribución?
-Sí, la rotación de personal es altísima.
Los bajos salarios, las malas condiciones de trabajo, un ritmo laboral excesivo y la alta exigencia hacen poco atractiva a esta rama de la actividad. Los trabajadores buscan otros sectores, al menos en nuestra región.
Conozco casos en que el frigorífico de JBS es la única industria del lugar y donde la población no tiene más opción que trabajar en esa empresa, pero en regiones como ésta, donde hay otro tipo de industria, los trabajadores locales evitan los frigoríficos.

