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Ante esta situación, los trabajadores afiliados al Sichegapar decidieron declarar una huelga general, cuya fecha de inicio aún no ha sido comunicada públicamente.
“La situación se ha vuelto muy difícil. No se respetan los límites que la ley establece para la jornada de trabajo, ni se pagan las horas extras. Las vacaciones no son remuneradas, no se paga el aguinaldo y solo una parte de los trabajadores está cotizando a la seguridad social”, dijo a La Rel, Julio Caballero, secretario general del Sindicato Auténtico de Trabajadores de Paresa (Siapar).
Otras de las demandas del Sichegapar tienen que ver con el salario mensualizado y el pago de un mínimo de 30 por ciento más del sueldo percibido, para aquellos conductores que desempeñen a la vez funciones de cobradores.
“Hay un irrespeto casi total de las garantías laborales, y los trabajadores ya no están dispuestos a seguir así.
Vamos a convocar a una mesa paritaria para tratar de llegar a un acuerdo, y si Coca Cola no toma cartas en el asunto y las empresas intermediarias no recapacitan, la huelga será inevitable”, explicó Caballero.
“Estamos calculando que un 30 por ciento de los trabajadores de la planta de producción de Coca Cola se sumará solidariamente a la huelga del personal del departamento de Venta”, advirtió el secretario general del Siapar.
“Como Federación vamos a estar apoyando en todo lo que podamos a estos compañeros y a nuestra organización afiliada. En ningún momento los vamos a dejar solos”, aseguró Jorge Cáceres, presidente de la USTBA.
El también secretario general del Sintracervepar pidió tanto a la Rel-UITA como a sus organizaciones afiliadas del sector Bebida estar atentas a la evolución de una situación que se ha vuelto muy delicada.
“Instamos a los representantes de las empresas a sentarse a dialogar con objetividad para salir de esta crisis. Los trabajadores solamente están exigiendo el cumplimiento de las leyes laborales y el respeto de sus derechos”, concluyó Caballero.
De esta manera, Paraguay Refrescos S.A. pasaba a formar parte de la séptima embotelladora más grande del mundo y a la tercera en Latinoamérica.
De acuerdo con datos oficiales, en el primer semestre de 2014, la filial paraguaya de Andina tuvo un incremento del 84 por ciento en sus ganancias (16 millones de dólares), con un volumen de venta que alcanzó las 30 millones de cajas.
En junio del año pasado, la inversión de Andina en Paraguay se mantenía en unos 464 millones de dólares.
La empresa chilena cuenta en el país con una planta central de producción, con un total de 7 líneas de refrescos, 2 líneas de tetra y 2 líneas de soplado.