-En el aeropuerto, ¿cuál era tu principal tarea?
-Hubo un tiempo que trabajé en la cafetería de atención a autoridades, lo que me facilitaba la cercanía con personas destacadas del ámbito político y social.
Esa etapa coincidió con las luchas contra las dictaduras en América Latina.
Conocí a exiliados de Nicaragua, Uruguay, Chile, algo que me enriqueció personalmente.
Lo curioso es que la empresa pensaba que me estaba castigando porque yo trabajaba prácticamente aislado del resto de la brigada. En realidad, propició el encuentro con personas que de ningún otro modo me hubiese podido cruzar y que me aportaron importantes lecciones de vida.
Me tocó por ejemplo atender al general Líber Seregni, enseguida de su liberación, cuando vino de gira por Europa. Recuerdo con mucho respeto y emoción el abrazo que me dio.
En esa gira Seregni, presidente del Frente Amplio, hoy en el gobierno, promocionó su candidatura a la presidencia de Uruguay. Estaba acompañado entre otros por su compatriota y notable poeta Mario Benedetti, una entrañable persona.
Bromeo siempre que no me he lavado la espalda de los abrazos que me dieron. Fue un honor haber atendido a esta gente, sobre todo este perfil de luchadores.
También pude intercambiar con grandes como Adolfo Suárez, el ministro Ernest Lluch, asesinado por el terrorismo etarra, Sergio Ramírez, vicepresidente de Nicaragua por el Frente Sandinista, y Enrique Tierno Galván, un alcalde único, muy cercano a la gente.
A modo de anécdota sobre Tierno; estuve presente en una reunión donde hizo de mediador entre José Luis Núñez, por entonces presidente del Barcelona Fútbol Club y Ramón Mendoza, presidente del Real Madrid.
En ese momento las relaciones entre estas dos instituciones del fútbol eran muy duras y fue importantísima la intervención de Tierno Galván, que era un hombre muy sencillo, sobre todo comparado con los dos dirigentes futboleros, para limar asperezas.
Ese trabajo me formó en el compromiso por la defensa de los valores y de la lucha social.
-Hoy no tenemos el calibre de esos políticos…
-Es verdad. Lamentablemente vivimos momentos donde la política carece de ideología. Es evidente que las cosas han cambiado, pero los problemas sociales siguen siendo los mismos y la falta de líderes se siente.
La política está arrinconada por el dominio de la actuación económica sobre la política del desarrollo social y los derechos.
Falta profundización ideológica. Falta profundidad y honestidad de decir lo que hay que hacer y hacer lo que se dice.
Pongo a modo de ejemplo al ex presidente José Mujica, con quien uno puede compartir o no su ideología pero es alguien a quien debemos reconocer la honestidad de vivir como predica.
Lamentablemente, tanto el populismo de derecha como el populismo de izquierda son males que afectan profundamente a la política.
-Pero no te detienes y eres un puntal de la campaña por el trabajo decente de las camareras.
-Tú eres muy amable (sonrisas). La verdad es que la Secretaría Regional Latinoamericana de la UITA tuvo y tiene un papel fundamental. A través de ustedes conocimos a Ernest Cañada y la labor del sindicato argentino UTHGRA.
Lo cierto es que la lucha contra la precariedad laboral, contra la indecencia de los salarios, en favor de poner en valor el trabajo decente de miles de trabajadores y trabajadoras del sector turístico en el país, movió el panorama.
El libro de Ernest “Las que limpian los hoteles. Historias ocultas de precariedad laboral” logró posicionar el tema en la agenda pública y seguramente logre generar políticas y leyes que busquen mejorar las condiciones laborales en el sector.
Sin querer decir lo que hay que hacer pero diciéndolo, opino que a nivel internacional sobra protocolo y faltan acciones conjuntas como esta campaña de la UITA.
-Entusiasma la unidad en la acción de CCOO y UGT en este tema.
-Sí. Otra hubiese sido la historia si hubiésemos trabajado por separado. Esta iniciativa fue capaz de unificar a ambas organizaciones en el sector de la hostelería y el turismo.
Actualmente es muy saludable la unidad de acción entre las dos centrales y el trabajo que estamos desarrollando en la base, junto a miles de trabajadores y trabajadoras.
-La campaña colaboró para que se visibilizara un sector completamente marginado.
-En estos momentos hay varias iniciativas que se vienen desarrollando para cambiar la realidad de las camareras de piso. Entre ellas destaca la elaboración de un proyecto de ley que modifica el artículo que permite la externalización en España.
Ha encontrado eco en varios grupos en el Parlamento, y hace algunas semanas en el Senado ha sido introducido por una legisladora del PSOE. Además, en ese mismo cuerpo se creó una comisión para discutir la derogación de un artículo que viabiliza las externalizaciones.
Queremos que se priorice el convenio del sector por sobre el convenio por empresas y que se haga un acuerdo marco sobre salud laboral en empresas del sector. Estas son reivindicaciones irrenunciables.
El hecho de que el mismísimo ex presidente del gobierno español Mariano Rajoy se haya visto obligado a recibir a una delegación de camareras de piso habla de la presión social y sindical existente para que se trate el tema en las esferas políticas.
En estos momentos hablar de precariedad en España es hablar del sector turismo, particularmente de la hostelería, donde los salarios rondan apenas los 900 y 1.000 euros.
España registra récords históricos en ingresos turísticos y sin embargo el 95 por ciento de los contratos firmados en el sector en 2017 fueron temporales.
Es fundamental cambiar esta realidad y para ello Comisiones Obreras propone derogar el artículo 42, que permite las externacionalizaciones; una jubilación anticipada para las camareras de piso basada en las exigencias de su labor y las múltiples enfermedades vinculadas a sus tareas; derogar la prevalencia de los convenios de empresas.
En esa lucha contamos con la UITA.
En Madrid, Gerardo Iglesias
Fotos: Gerardo Iglesias