La contaminación generada por los microplásticos, esas partículas imperceptibles pero tan dañinas, crece desaforadamente en el fondo de los mares y en lo alto de las montañas.

La contaminación generada por los microplásticos, esas partículas imperceptibles pero tan dañinas, crece desaforadamente en el fondo de los mares y en lo alto de las montañas.