Luxemburgo tiene esas cosas: es un paraíso fiscal, pero se da el lujo también de prohibir el glifosato, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea (UE) en hacerlo.

Luxemburgo tiene esas cosas: es un paraíso fiscal, pero se da el lujo también de prohibir el glifosato, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea (UE) en hacerlo.
Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en ratificar el convenio 190 de la Organización Mundial del Trabajo sobre la eliminación de la violencia y el acoso sexual en el medio laboral.
Las últimas elecciones uruguayas marcaron, entre otras cosas, la emergencia de un “partido militar” que en pocos meses logró captar a más del 11 por ciento del electorado y que incluye en sus filas a violadores de los derechos humanos y nostálgicos de la última dictadura.
Un equipo de científicos argentinos concluyó que, en combinación con el arsénico, el glifosato, el más “popular” de los agrotóxicos, potencia sus efectos y produce daños aún más graves que los ya probados y denunciados.
Las calles de Francia volvieron a llenarse de manifestantes en los últimos días. Las protestas –contra la reforma del sistema de jubilaciones promovida por el gobierno de Emmanuel Macron– traducen un malestar social profundo que expresó también el movimiento de los chalecos amarillos, que en noviembre cumplió un año y busca un nuevo aire.
Según un informe de la Fundación Sobrevivientes, en 2019 la tasa de feminicidios en Guatemala ha llegado a 7,75 cada 100 mil mujeres, casi el doble de la registrada en 2018 por el Grupo Guatemalteco de Mujeres.
Bernardo Paiva, presidente ejecutivo de Ambev, la mayor cervecera de América Latina, renunció a su cargo “para poder emprender proyectos personales”, según justificó la empresa esta semana en un comunicado. Pero la realidad parece ser muy otra.
“Quedan pocas empresas abiertas hoy en Santiago. Todo el mundo ha salido a la calle”, dijo a La Rel Rafael Pavez, dirigente del Sindicato de Trabajadores de Ariztia, al comentar la huelga general convocada por la Mesa de Unidad Social en el día de ayer.
Los productores sojeros de Entre Ríos podrán seguir fumigando agrotóxicos a cien metros de escuelas y centros poblados. Lo decidió el Superior Tribunal de Justicia de la provincia litoraleña argentina, siguiendo el punto de vista del gobernador y de las cámaras empresariales y desoyendo estudios científicos independientes.
El dicloruro de paraquat o gramoxone, un compuesto orgánico fabricado por la transnacional Syngenta y prohibido en Europa, sigue siendo altamente utilizado en América Latina a pesar de los daños que causa a humanos y animales, dijo a La Rel el médico uruguayo Ricardo Elena.