Con Mazê Morais da Costa
Jóvenes campesinos reivindican
políticas públicas que garanticen
su permanencia en el campo
Foto: Gerardo Iglesias
La secretaria de la Juventud de CONTAG, Mazê Morais dialogó con La Rel sobre los principales desafíos que implica ser joven y campesino en Brasil, de la falta de incentivos para la permanencia en el campo y también de las expectativas de un trabajo conjunto en América Latina.
-¿Cuál es el principal problema que enfrentan los jóvenes rurales actualmente en Brasil?
-La falta de políticas públicas que apunten a la juventud rural y a su permanencia en el campo.
Esto sin dudas es la principal dificultad que enfrentamos ya que los jóvenes terminan abandonando sus lugares de origen en busca de mejores condiciones laborales, de salud, de estudio, etc.
-¿Pero en la ciudad tampoco encuentran esas oportunidades…?
-Lamentablemente no y terminan engrosando el cinturón de miseria de las grandes ciudades.
Parten con la ilusión de que en la ciudad encontrarán todo aquello que no tienen en el campo pero generalmente terminan trabajando en condiciones deplorables o siendo, incluso, esclavizados y muchas mujeres jóvenes terminan en la prostitución.
Cambiar este escenario es el gran desafío que tenemos desde el movimiento sindical, presionar para que desde el Estado se construyan políticas que apunten a la permanencia de los jóvenes en el campo, a una permanencia con una calidad de vida decente es nuestra meta como sindicalistas.
-¿Esta situación de desplazamiento de la juventud hacia las ciudades compromete el futuro del campo?
-Este año para nosotros es muy importante porque fue declarado Año de la Agricultura Familiar, a partir de esta premisa se puede comenzar a organizar el fututo de la agricultura familiar.
Actualmente estamos frente a un escenario poco alentador con relación a la continuidad de los jóvenes en el campo, por eso se torna imperioso comenzar a trabajar en estrategias conjuntas con el Estado y con organizaciones fraternas como la Rel-UITA para revertir este cuadro, para fortalecer la agricultura familiar.
CONTAG viene colocando el tema de los jóvenes en la agenda del Grito de la Tierra, hace varios años; la reivindicación de políticas públicas que permitan que la juventud permanezca en el campo es una de las principales dentro de la Pauta.
-¿Qué te parece la articulación de esfuerzos con la UITA, para intercambiar experiencias con otros jóvenes en América Latina?
-Es fantástico. Necesitamos aunar esfuerzos, aproximarnos para fortalecer al movimiento sindical juvenil y esta alianza con la UITA será fundamental.
-Para que la juventud permanezca en el campo es necesario luchar contra el agronegocio también…
-Sin dudas, porque los jóvenes vienen siendo desplazados cada vez más y más por ese modelo de producción excluyente y antidemocrático, entonces necesitamos fortalecer la lucha sindical para enfrentarlo.