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  • 14-02-2011

      Los regalitos de Calvo en San Valentín

      Calvo gana más, pero reduce las prestaciones
      Las transnacionales desembarcan en nuestras playas. Son los nuevos dioses. Un empleo en esas empresas hay que considerarlo un regalo divino, algo para agradecer por siempre y de rodillas, aunque seas tratado como el diablo.

      En San Valentín, día de los enamorados, Calvo daba tradicionalmente un bono de 150 dólares. Lo hizo desde 2005 a cada trabajadora que hubiera cumplido un año de trabajo y que no tuviera más de diez faltas injustificadas. Cada San Valentín, según consta en los recibos, la transnacional atunera desembolsaba el “Bono por el día del empleado de Calvo”.

      Para las trabajadoras este ingreso es de suma importancia, ya que el período escolar empieza a finales de enero, y con el bono solían amortiguar los gastos escolares de sus hijosPara las trabajadoras este ingreso es de suma importancia, ya que el período escolar empieza a finales de enero, y con el bono solían amortiguar los gastos escolares de sus hijos.

      Pero en 2010 Calvo dio una contraorden, sin previo aviso: como Dios hace las cosas, ¡que joder!

      A solo días de haber anunciado un incremento en sus ganancias globales, el 15 de febrero la empresa comunicó a los trabajadores salvadoreños que debido a “los resultados del año anterior y la proyección de éste, que manifiestan problemas económicos motivados por la crisis internacional, la empresa estaría en la disposición de otorgar una bonificación de carácter extraordinario consistente en una dotación de productos básicos a los trabajadores…1”

      Dios Calvo hace las cosas a lo bestia, ¿y qué?

      La famosa dotación no superaba los 25 dólares, junto a otros 25 que daría en efectivo. En otras palabras: 100 dólares menos.

      “¿Díos, por qué me castigas?”, se preguntaron las trabajadoras. Fue tanto el disgusto que pararon labores ese día y se inició un procedimiento que culminó con la intervención del Ministerio de Trabajo, quien dictaminó la infracción a lo que se denomina “costumbre de empresa”.

      También estableció que para subsanar dicha infracción debía pagar los 100 dólares restantes, lo que Calvo de mala gana y chillando como marrano atado tuvo que hacer unas semanas después.

      El 13 de enero de este año, la empresa volvió a la carga. Anunció que daría un bono de 75,14 dólares, y dejó en claro que los 150 dólares eran historia. En términos prácticos, las mujeres tendrían solo la mitad del anterior bono en sus bolsillos.

      Como las mujeres salvadoreñas son muy ingratas, especialmente las de la ciudad de La Unión, la lucha no se acaba aquí y los justos reclamos continúan. Aunque Dios Calvo se sienta compungido y pueda pensar que es mejor dejar esas playas en manos del mero demonio.

      atun nuevo-570


      1- Acta levantada el 15 de febrero, en la cual consta el anuncio realizado por Antonio Huezo y Eduardo Meléndez, ambos gerentes en representación de CALVO
      Ilustración: Allan McDonald, Rel-UITA

      En Montevideo, Gerardo iglesias
      Rel-UITA
      14 de febrero de 2011

      Gerardo Iglesias
    • 26-01-2011 Panamá BANANEROS
      Con Jacinto Quintero

      Las secuelas de la represión y la indiferencia del gobierno

      Nuevas movilizaciones de víctimas de brutal represión gubernamental

      Gerardo Iglesias y Bernabel Matos
    • 24-01-2011

        Conflicto por intentos de reducir bono a la mitad en empresa Calvo, El Salvador

        El Salvador
        La empresa CALVO es una Atunera Española instalada en El Salvador desde el año 2003. Cuando las trabajadoras se organizaron sindicalmente en 2007, la gerencia rápidamente formó un sindicato bajo control patronal para simular que existía una buena relación laboral. El sindicato patronal ha sido el encargado de mantener a raya a las trabajadoras para evitar el mejoramiento de las condiciones laborales y un verdadero clima de cooperación laboral.

        CALVO ha sido el escenario de protestas y denuncias en los últimos años, aparte del sostenimiento de la empresa de un sindicato patronal. Estas van desde el uso de guardias armados dentro de la planta, pruebas de polígrafo a las trabajadoras, intoxicaciones masivas, despidos antisindicales, discriminación, chantaje y otras, han sido coordinadas desde la Oficina de Recursos Humanos con la anuencia del Sindicato Patronal. Al mismo tiempo, los altos ejecutivos mantienen una política muy agresiva de simulación, la cual ha incluido una fuerte inversión para promover una imagen de empresa progresista y socialmente responsable.

        Recientemente, mientras la empresa anunció incrementos en sus ganancias y ventas de hasta un 9% durante 2009, paralelamente intenta reducir las prestaciones a las trabajadoras, las cuales son usualmente presumidas por sus ejecutivos. Desde hace 5 años, la empresa otorga el 14 de febrero un bono de $ 150.00 a los empleados en el llamado “día del trabajador de CALVO. El año pasado intento eliminarlo y fracaso ya que el Ministerio de Trabajo estableció que es una "Costumbre de Empresa" obligación inherente a todos los contratos con las trabajadoras, según el Art. 24 del Código de Trabajo.

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        Este año, haciendo uso de pobres argumentos y documentos sin sustento legal, la empresa pretende reducir el bono a $ 75.00, argumentando que ha sido cambiado por este que supuestamente premia la reducción del ausentismo. Esta intención ha iniciado una ola de descontento dentro de la fuerza laboral de CALVO. La mayoría de trabajadores en CALVO, son mujeres, y utilizan su bono para cubrir los gastos escolares de sus hijos, dado que precisamente este día, han iniciado las clases a nivel nacional.

        El día jueves 13 de enero, la empresa informó a los trabajadores que  no daría el bono acostumbrado y que en su lugar darían una bonificación por ausentismos correspondiente a $ 75.00 queriendo al mismo tiempo manipular un acta del año pasado en que informaron a los sindicatos de sus intenciones.

        Siendo que la ley salvadoreña establece que los derechos laborales son irrenunciables y el antecedente de la resolución del año pasado de la costumbre de empresa, el sindicato obrero SITIPA solicitó el 17 de enero por escrito al Director General de Trabajo una inspección en la empresa, y una audiencia conciliatoria, en la que llamase al representante legal de CALVO al Ministerio de Trabajo para conciliar este conflicto.

        El día miércoles 19 de enero de 2011, las trabajadoras de CALVO ante un cierre de posibilidad de dialogo en este tema por parte de la empresa, realizaron un paro espontáneo en las instalaciones de la planta ubicada en La Unión, el cual consistió en dejar de laborar sin abandonar sus puestos de trabajo.

        Durante, la protesta, el Gerente de Recursos Humanos, Eduardo Meléndez agredió a una trabajadora en el marco de sus intentos de amenazarles para que regresarán a sus labores. Asimismo, el director de operaciones Miguel Peñalva, amenazó con hacer uso de la Policía para desalojar a las mujeres que no quisieran trabajar.

        Posteriormente ante la llegada del Ministerio de Trabajo, sus delegados pudieron constatar que las trabajadoras habían cesado sus labores de manera pacífica, sin obstaculizar a quienes no participaban en la acción. Nuevamente el director de operaciones de CALVO, Miguel Peñalva, se negó a sentarse a dialogar sobre la obligación de cumplir con el bono como debe ser por costumbre de empresa.

        Al día siguiente, ya fuera de la presencia del Ministerio de Trabajo, Gerente de Recursos Humanos, Eduardo Meléndez, el abogado Boris Quintanilla y la directora de RRHH Marisol Salinas, reunieron a 150 trabajadoras y anunciaron que estaban suspendidas por UN DÍA en castigo por protestar por sus legítimos derechos. Al unísono las trabajadoras LES APLAUDIERON en señal inequívoca de su decisión de seguir luchando.

        Al día siguiente el viernes 21 de enero, las trabajadoras suspendidas se concentraron en el parque de La Unión y marcharon hacia la delegación del Ministerio de Trabajo para consultar sobre la legalidad de dicha suspensión, pues el Gerente Eduardo Meléndez, les había manifestado que contaba con la aprobación del Ministerio de Trabajo para hacerlo. Los delegados del Ministerio, negaron la versión del gerente y anunciaron que esta semana, esta programada una serie de inspecciones en la atunera, para verificar una larga lista de denuncias que han llegado a dicha cartera de Estado, incluyendo, despidos, falta de cumplimiento de recomendaciones, la falta de pago del bono, la suspensión de trabajadoras y las agresiones de Eduardo Meléndez a una de ellas.

        En este marco, y ante la escalada de represión de la empresa CALVO, CEAL en apoyo a la justa lucha de las trabajadoras organizadas en el sindicato SITIPA-FESTSSABHRA, iniciará la entrega y difusión de una serie de denuncias, las cuales han sido recopiladas durante dos años y que incluyen desde despidos y represalias a trabajadoras que han abandonado el sindicato patronal, hasta problemas de salud e higiene en la planta de CALVO ubicada en Punta Gorda La Unión..

        CEAL hace un llamado a las organizaciones nacionales e internacionales, a estar pendientes de la próxima entrega de esta serie de denuncias, y a solidarizarse con la justa lucha de las trabajadoras de CALVO.


        CEAL
        Centro de Estudios y Apoyo Laboral
        24 de enero de 2011

        CEAL
      • 19-01-2011

          Más atún antisindical en SEATECH

          Despiden a integrantes de la Directiva de USTRIAL
          La empresa SEATECH despidió a varios trabajadores reintegrados por la justicia en octubre pasado, entre ellos a dos miembros de la Directiva de la Unión Sindical de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (USTRIAL). Sirel dialogó al respecto con Pedro Londoño, secretario general del Sindicato, quien además comentó la reciente visita de Guillermo Rivera, presidente de SINTRAINAGRO e integrante del Comité Ejecutivo Latinoamericano de la UITA.

          -¿Qué ocurrió estas últimas semanas?
          -Como regalo de Navidad, el 23 de diciembre SEATECH despidió a diez compañeros. Esta semana pasada continuó despidiendo a otros tres compañeros y ayer, martes 18, licenciaron a dos integrantes de la Directiva del Sindicato, Carmelo Nevado, fiscal, y Amauri Castro, tesorero, que habían sido reintegrados por orden judicial en octubre pasado.

          SEATECH confirma su falta de respeto al derecho de sindicalización de los trabajadores. De los 42 reintegrados por orden de la justicia hace tres meses, ya volvieron a despedir a 15 compañeros.

          -¿Cómo reaccionaron ustedes?
          -Iniciamos ya en diciembre una acción de tutela reclamando el derecho a la asociación, y ahora acudiremos nuevamente a la justicia para exigir que la empresa cumpla y respete efectivamente el mandato judicial de reintegro. También enviamos una nota al Ministerio de Trabajo para que se pronuncie sobre el caso, pero desgraciadamente de poco nos sirve esta entidad a los trabajadores aquí en Colombia.

          De los 42 reintegrados por orden de la justicia hace tres meses, ya volvieron a despedir a 15 compañeros

          -Han recibido la visita de Guillermo Rivera…
          -Nos ha visitado oportunamente el compañero Rivera, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Agropecuaria (SINTRAINAGRO), quien participó en nuestra Asamblea y posteriormente se reunió con la Directiva en pleno.

          Él nos trasmitió la solidaridad de todos los sindicatos del país afiliados a la UITA, y en especial de SINTRAINAGRO, una organización de mucho prestigio entre los trabajadores de nuestro país por todo lo que ha luchado y conseguido.

          Los trabajadores bananeros han dejado 700 muertos en la construcción de su herramienta de lucha y en defensa de sus derechos. Para nosotros fue de gran importancia su presencia en nuestra Asamblea, y más aún con su expreso anuncio de la continuación del respaldo permanente de la UITA.

          Establecimos con Guillermo Rivera un canal de comunicación abierto en forma permanente y ya le hemos comenzado a mandar información.

          -¿Qué resolvieron en esa Asamblea?
          -Aprobamos un Pliego de Peticiones que tiene tres objetivos: el primero es terminar con la masacre silenciosa que está provocando esta empresa con el incremento de las enfermedades profesionales, y estamos pidiendo medidas concretas, un plan de salud ocupacional para que la gente no se siga enfermando, y que se reintegre a muchas compañeras enfermas que fueron despedidas y están en una situación económica calamitosa.

          Para nosotros fue de gran importancia la presencia de Guillermo Rivera en nuestra Asamblea, y más aún con su expreso anuncio de la continuación del respaldo de la UITA

          La empresa no las quiere ver en el trabajo después de que las explotó, las masacró y las dejó prácticamente inválidas, afectadas por Lesiones por Esfuerzos Repetitivos (LER).

          El segundo objetivo es que no nos sigan tratando como trabajadores desechables, ya que hay compañeros y compañeras que tienen más de 20 años de labor y continúan siendo temporales. Hemos visto crecer esa empresa, allí hemos dejado nuestro sudor y nuestra vida, y hoy ni siquiera nos reconocen la antigüedad.

          Finalmente, reclamamos estabilidad laboral, reconocimiento al Sindicato y el reintegro de 38 compañeros que fueron despedidos y no fueron aún restituidos por la justicia a sus puestos de trabajo, así como el de los que acaban de ser licenciados en las últimas semanas.

          Este Pliego será presentado en el correr de esta semana ante el Ministerio de Trabajo y la empresa SEATECH.

          Carlos Amorin
        • 28-12-2010

            Miles de trabajadores bananeros afectados por las inundaciones

            -¿Cómo está la situación en Urabá?
            -Los daños son incalculables, la región de Urabá alcanza a tener 35.000 personas afectadas por las inundaciones. Toda la zona bananera y lugares aledaños a esta región han sido afectados, los que están peor son los pequeños productores agrícolas de plátanos.

            El agua no solo se llevó casas, también arrasó con las plantaciones, se perdieron los cultivos y la gente permanece en albergues hasta que la situación se normalice. 

            -¿El gobierno ha enviado algún tipo de ayuda para esas familias?
            -Hasta la fecha el gobierno nacional no envió ningún tipo de ayuda, estamos aguardando una reunión que tenemos en estos días con el ministro de Agricultura para ver qué planes se desarrollarán desde su cartera para apoyar a los agricultores damnificados por las inundaciones. 

            Por otra parte como esta situación se dio en todo el país, sabemos que el gobierno no cuenta con los recursos suficientes para atender a tantos damnificados.

            -¿Cuál ha sido la participación de SINTRAINAGRO en relación las inundaciones?
            -En una primera instancia el Sindicato aprobó una partida de 100 millones de pesos (52.000 dólares aproximadamente) para colaborar con los afectados.

            Hay alrededor de 7.000 trabajadores bananeros afiliados que han sido afectados, y SINTRAINAGRO viene desarrollando todo un trabajo de coordinación para reacomodar a la gente que ha perdido sus casas, trasladando a las familia a los diferentes albergues y también rescatando gente que quedó aislada luego de las inundaciones. 

            La situación es muy complicada en estos momentos, esperamos que el gobierno llegue a prestar ayuda y contamos con la solidaridad internacional para salir de esta grave realidad que afecta a todos los colombianos.

            En Montevideo, Amalia Antúnez
            Rel-UITA
            28 de diciembre de 2010

            Administrator
          • 28-12-2010

              Trabajadores denuncian antisindicalismo

              -¿Cómo describirías la situación que viven los trabajadores de Coca Cola Polar en Chile?
              -Existe una gran discriminación por parte de la empresa contra los trabajadores sindicalizados en especial contra los dirigentes, tratan de perjudicarnos todo el tiempo. 

              El Sindicato Nacional N°1 fue creado hace tres años, en los últimos dos, la empresa viene cerrando el cerco contra nuestra organización. En este tiempo ha habido una serie de despidos de trabajadores sindicalizados, lo que marca la línea política de la compañía. 

              -¿Cómo se manifiesta ese hostigamiento?
              -A los que trabajamos en el sector Ventas por ejemplo, nos agrandan las rutas para que tengamos menos tiempo, cuando solicitamos permisos sindicales, no nos envían reemplazo, distribuyen la mercadería a ser vendida de manera totalmente arbitraria, perjudicando –por supuesto- a los trabajadores que estamos sindicalizados.

              Vivimos bajo amenaza, Coca Cola Polar utiliza la frase: “O están con ellos o con nosotros”, siendo “ellos” el sindicato. Esta es una forma explícita de presionar a los trabajadores amenazando sus puestos de trabajo si osan afiliarse a la organización sindical.

              -¿Han realizado alguna denuncia ante los organismos estatales?
              -Sí, la política antisindical de la compañía ya está en la órbita de la justicia laboral, en junio denunciamos en el Ministerio de Trabajo, persecución sindical, la irregularidad y arbitrariedad con que la empresa maneja el tema de las rutas de venta, el uso malicioso de los presupuestos mensuales, esto es, la cantidad de cajas que dan a cada vendedor. 

              La empresa decide cuánto me da para vender pero no existe ningún parámetro para ello, esta situación incide negativamente en los salarios de los trabajadores sindicalizados.

              A pesar que esta situación de persecución se dio desde la fundación del Sindicato solo ahora, luego que una inspección del Ministerio de Trabajo constató las prácticas antisindicales, es que pudimos radicar una denuncia sólida. 

              Anteriormente no se daba, pues los trabajadores que eran llamados a declarar, iban a esas instancias, amenazados por la empresa y nunca hasta la fecha habíamos logrado vencer ese miedo. 

              Ahora como se metieron directamente con los directivos del Sindicato fue más sencillo, pues nosotros sí tuvimos el valor para denunciar los hechos tales como son.

              Recientemente fue cancelada la primera audiencia del caso debido a un paro de los funcionarios estatales, la misma fue trasladada para el próximo 4 de enero.

              -¿Cuál es la expectativa para la audiencia del 4 de enero?
              -La mejor, pues por primera vez la Inspección de Trabajo acompaña a los trabajadores en un juicio contra la empresa. 
              Los inspectores pudieron constatar las irregularidades en las que incurre Coca Cola Polar Chile y esto será un hecho relevante a la hora que se expida la justicia laboral. 
              Estamos confiados en que obtendremos un fallo favorable.

              En Montevideo, Amalia Antúnez
              Rel-UITA
              28 de diciembre de 2010

              Administrator
            • 16-12-2010

                Sobrepesca y antisindicalismo

                Con Juan Pedemonte y Julio Falla
                Para conocer la situación en el sector pesca y de conservas, Sirel entrevistó a Juan Pedemonte, secretario general del Sindicato Único de Pescadores de Nuevas Embarcaciones del Perú (SUPNEP) y a Julio Falla, secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú – Sector Alimentos Bebidas y Afines (CGTP-ABA).

                Juan Pedemonte
                Desde hace varios años el Sindicato venía reclamando que el gobierno y el Congreso pusieran orden en el sector pesquero, ya que es el segundo rubro de exportación del país, pero sólo genera 45 días de trabajo en el mar.

                Esto se debía a que existían 1.400 embarcaciones autorizadas que en ese período tan breve capturaba la cuota anual de explotación del recurso.

                Finalmente, el Congreso aprobó una ley de Pesca que regula muchos de estos aspectos y también establece obligaciones de las empresas hacia los trabajadores. 

                Algunas compañías, sin embargo, pretendieron burlar estas nuevas disposiciones, por lo cual el Sindicato inició una campaña de denuncia que finalmente provocó que el gobierno desautorizara a sus inspectores de Trabajo y reconociera que había trabajadores a los cuales se les había liquidado mal sus salarios. Esta campaña contó con el apoyo de la UITA

                Otra de las reivindicaciones es que se habilite una flota de altura, ya que hasta ahora son los barcos españoles, coreanos, tailandeses y de otros orígenes los que aprovechan los bancos de peces cercanos, sin dejar ni un solo dólar para el Perú. En la actualidad, y después de aprobada la Ley de Pesca, varios barcos enfriadores están reciclando como barcos de altura.

                Nuestro mar es muy rico, y por eso es invadido desde hace buen tiempo por embarcaciones extranjeras que reducen el potencial del recurso pesquero, no generan empleo ni ingresos para el país.

                A nivel de las plantas conserveras existe una muy fuerte persecución sindical que hasta ahora ha impedido la consolidación de sindicatos, aunque se miran avances.

                En lo que se refiere al medioambiente, existe una gran depredación del lecho marino cercano ya que se pesca dentro de las cinco millas costeras donde está absolutamente prohibido hacerlo. La situación es que se está depredando el recurso, porque la anchoveta se acerca a la costa para desovar.

                Los pescadores artesanales no tienen seguro social ni de enfermedad, y son estimulados por el Estado a depredar la costa, ya que se pescan 400 toneladas diarias de pescado en esta zona, mucho más de lo que puede consumir la población local. 

                Aunque es ilegal, una gran parte de esta pesca es destinada a la fabricación de harina de pescado, a menudo en instalaciones clandestinas no habilitadas, lo que implica depredación y una fuerte contaminación ambiental.

                El Sindicato no ha cesado de reclamarle al gobierno una acción enérgica para cuidar el recurso pesquero de la acción de las grandes corporaciones que depredan las existencias en el mar peruano, y de la micropesquería de costa eeque también los amenaza. 

                Asimismo, se ha llamado la atención del Estado sobre la fuerte incidencia de la desnutrición entre un sector de la infancia peruana, y las posibilidades de la pesca de paliar gran parte de esta falta de alimentos a un precio accesible. 

                Una solución a ese problema sería estudiar cómo llegamos con nuestro pescado a todas las localidades. Pero para ello debemos cuidar el recurso pesquero. En el mundo las 17 pesquerías más importantes han alcanzado o sobrepasan ya sus límites de explotación y 13 se encuentran agotadas o seriamente afectadas; un verdadero desastre donde el 80 por ciento de los recursos pesqueros mundiales se encuentran agotados.


                Julio Falla
                El Perú es una nación pesquera por excelencia. El Estado mantuvo en su ámbito a la empresa Pescaperú durante casi 25 años, hasta que fue privatizada en la dictadura de Fujimori

                Entre las diez principales empresas pesqueras que hay en el país se encuentran varias plantas de procesamiento. En 2009 este sector -que mayormente está en manos de capitales extranjeros, sobre todo españoles- produjo 352 mil toneladas de harina de pescado, y exportó prácticamente todo. 

                El número de organizaciones sindicales decayó enormemente después de la dictadura, situación que ahora tratamos de recomponer desde la Federación con el respaldo de la UITA. 

                De esta manera, más de un centenar de trabajadores de tres plantas de la pesquera Diamante SA se unieron en aras de fortalecerse como gremio, luchar por las mismas demandas y un mismo Convenio Colectivo. Los sindicatos representan a trabajadores de las fábricas procesadoras de harina y aceite de pescado de Samanco, a 400 kilómetros al norte de Lima,  Supe, a 200 kilómetros al norte de la capital peruana, y Pisco, a 250 kilómetros al sur de Lima.

                Esta unificación fortalecerá la capacidad de negociación y acción de los trabajadores de la pesquera Diamante, que llevarán una sola voz representando a las tres plantas ante la patronal.

                Está claro que debemos transitar por estos caminos, que tienen por objetivo acabar con tanta dispersión sindical. El embate de las corporaciones para apropiarse de los recursos, especialmente en la pesca, va marcando el camino de la unificación a las diversas organizaciones sindicales, y es necesario coordinar y empezar a conocer en conjunto y anticipadamente los pasos que darán los empresarios. 

                Lo que debemos destacar es que en Perú se están haciendo muchos esfuerzos para recuperar los sindicatos. Esa labor se realiza en un marco legal extremadamente complejo que viene de la dictadura fujimorista. Estamos hablando de una legislación laboral hecha a la medida de los empresarios, donde es muy difícil sobrevivir.

                 

                Carlos Amorín
              • 13-12-2010 Colombia CIÉNAGA
                Prohibido olvidar

                A 82 años de la Masacre de las Bananeras

                Carlos Payares y José Cervantes Bolaños
              • 10-12-2010 Brasil
                  NR | FRIGORIFICOS
                  Con Siderlei de Oliveira

                  Habrá una pausa de 10 minutos cada 50 trabajados

                  Estudian Normas Reguladoras para el Sector Avícola y los Frigoríficos

                  Carlos Amorín
                • 10-12-2010

                    SEATECH: un tiburón con piel de atún

                    A su regreso de Colombia, los periodistas suecos Gunnar Brulin y Malin Klingzell-Brulin, de la revista escandinava Mål & Medel, publicaron varios artículos relacionados con la realidad que viven los trabajadores y trabajadoras de SEATECH, en Cartagena. Sirel transcribe a continuación uno de esos artículos.

                    En el supermercado City Gross de Estocolmo compramos un atún enlatado de la marca Natuna procedente de Colombia, que cuesta diez coronas.

                    Bajo el latón reluciente no se aloja sólo una porción de pescado rico en proteínas, sino también una sucia historia sobre cómo una empresa transnacional, gracias a estrategias de mercadotecnia ética, pretende dar la impresión de ser justa y responsable.

                    Mål & Medel viajó a la ciudad portuaria de Cartagena, en Colombia, y celebró una reunión con el Sindicato de la fábrica de conservas de atún. El relato que allí nos hicieron nada tiene que ver con un patrono justo y responsable.

                    Violencia y amenazas ocultas tras mercadotecnia ética

                    Durante el otoño recibimos de la UITA una serie ininterrumpida de informes alarmantes sobre la situación de la Unión Sindical de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (USTRIAL), constituida en la fábrica colombiana de atún en conserva SEATECH.

                    Esos informes se referían a despidos masivos de los integrantes del Sindicato, de malos tratos al presidente de la organización sindical y del bloqueo de la entrada a la fábrica por parte de los trabajadores.

                    En noviembre pasado viajamos a Colombia para reunirnos con los trabajadores del recién constituido Sindicato. Al hacer la maleta, guardamos la lata de atún que hemos adquirido en el City Gross de Estocolmo, como prueba de que sus vidas, allá lejos, están vinculadas con las nuestras.

                    Colombia es el país más peligroso del mundo para un activista sindical. Cada año mueren asesinados cerca de 40 dirigentes sindicales. En septiembre del presente año, eran ya 37 los que habían perdido la vida. Ésa no es más que la punta del iceberg. Debajo se hallan todas las amenazas, los malos tratos, el desigual reparto de poder y riqueza. Sólo el 5 por ciento de los trabajadores está sindicalizado.

                    La fábrica SEATECH se encuentra en la ciudad portuaria de Cartagena, en la costa norte de Colombia. El secretario del Sindicato, Pedro Londoño, nos recibe en el aeropuerto. Han tenido lluvias torrenciales y las calles aparecen cubiertas por grandes charcos que procuramos evitar. Pedro Londoño tiene una risa contagiosa que contribuye a que nos relajemos.

                    "Deprisa -nos anima-. Los están esperando."

                    Tras dejar las maletas en el hotel, Pedro recoge unos comunicados de prensa recién impresos en una asociación sindical de la Universidad, y luego continuamos en taxi hasta el polígono industrial El Bosque, ubicado a 20 minutos en coche, por la calle Diagonal y a lo largo del puerto. Allí se encuentra la sede de la USTRIAL.

                    “Fundamos la asociación el 7 de agosto y aún no tenemos local propio, así que utilizamos los de la asociación de Coca-Cola. Allí se aloja también la asociación Manos Muertas, dedicada a los trabajadores con lesiones laborales”, nos cuenta antes de decirle al taxista que se detenga junto a un muro rojo que hay enfrente de la fábrica del conocido refresco.

                    “El personal de seguridad me persigue a diario como una sombra. Lo hacen para asustarme e impedirme que hable con los trabajadores. Estoy completamente aislado. La presión psíquica es enorme y amenazadora. Nadie se atreve a hablar conmigo, ya que arriesgan sus puestos de trabajo”. Fredis Marrugo, presidente de USTRIAL

                    El local del Sindicato se compone de varias salas pequeñas con cocina y ordenadores. En una de ellas, detrás de un escritorio, nos aguarda Fredis Marrugo, presidente de la USTRIAL. No está solo. En unas sillas de plástico dispuestas a lo largo de las paredes hay varias mujeres, entre ellas, Edna Guzmán, presidenta de Manos Muertas.

                    Las mujeres han sufrido lesiones laborales: tienen las manos destrozadas a causa de la realización de un trabajo monótono y repetitivo durante largas jornadas laborales y a un ritmo demasiado exigente. Suelen verse en el local del Sindicato para ayudarse mutuamente.

                    “Nuestro Sindicato apoya a la fundación de los lesionados laborales. Muchos trabajadores de la fábrica de conservas son también miembros de esta asociación”, asegura Fredis Marrugo.

                    Nos pregunta cuánto sabemos de la fábrica de conservas de atún y de la asociación sindical recién creada. Le decimos que hemos leído sobre ella en la página de la Rel-UITA y que sus productos se venden en los grandes centros comerciales de Estocolmo en los que solemos comprar.

                     

                    Reconocen la lata

                    Sacamos entonces la lata que compramos en City Gross antes de salir de Suecia. Fredis Marrugo y las mujeres la reconocen enseguida, no les causa sorpresa, simplemente constatan que se ha fabricado allí. Que el texto esté en sueco y que la marca sea Natuna, en lugar de la propia Van Camp’s, forma parte de la idea de negocio de SEATECH.

                    “Lo que producimos para la exportación suele hacerse con las etiquetas del país destinatario del producto”, explica Fredis Marrugo.

                    Fredis Marrugo es técnico en sistemas de refrigeración. Lo que él no sepa sobre la empresa SEATECH no vale la pena de conocerse, seguramente. Lleva trabajando en la fábrica prácticamente desde que ésta puso en marcha la producción, es decir, hace 20 años.

                    Pedro Londoño ha dejado sobre el escritorio el nutrido puñado de comunicados de prensa. Fredis Marrugo coge uno, lo observa y comienza a hablar del reciente recrudecimiento de las acciones agresivas de la empresa. Es una situación espantosa.

                    “El personal de seguridad me persigue a diario como una sombra allí adonde voy. Lo hacen para asustarme e impedirme que hable con los demás trabajadores. Estoy completamente aislado. La presión psíquica es enorme y amenazadora. Nadie se atreve a hablar conmigo, ya que arriesgan sus puestos de trabajo”.

                    Marrugo dice que ha grabado los malos tratos con un teléfono móvil. Podemos llevarnos una copia. Hace dos días, la situación empeoró aún más cuando el personal de seguridad le exigió a Fredis que les entregase su móvil. Al ver que éste se negaba, el vigilante lo empujó con tal violencia que Fredis cayó al suelo y se golpeó en la cabeza.

                    “Se me nubló la vista y me mareé. Tengo una marca en la cabeza”, dice inclinándose para que lo veamos. “El médico la ha documentado y hemos presentado una denuncia en la Policía.”

                    El objetivo de los malos tratos, las amenazas y la violencia es conseguir que solicite el despido, pero él asegura que no lo hará.

                    “¿Estás en peligro?”, le preguntamos.

                    “Trabajar y ser sindicalista en Colombia es peligroso, pero alguien tiene que hacerlo, porque de lo contrario, ningún cambio será posible. Hace unos años tuvimos en la fábrica a un líder sindical que se sentía tan amenazado que se vio obligado a dejar Cartagena y huir a Estados Unidos.”


                    Dos caras

                    Empieza a hablarnos de las dos caras de la empresa, de cómo la compañía transnacional ha construido una fachada muy vistosa de cara al exterior, mediante certificados medioambientales, pesca sostenible y respeto por los derechos sindicales a fin de poder vender sus productos en el mercado internacional.

                    Todo esto puede leerse en su página web en inglés, y es posible rastrear las latas de atún Natuna en la del mayorista sueco Bergendahls. Ahí se nos cuenta lo bien que funciona todo en la fábrica de Cartagena.

                    Sin embargo, mientras la empresa abrillantaba la fachada, también ha estado utilizando cada resquicio existente en la ley colombiana para no responsabilizarse de sus trabajadores. Y han ido mucho más lejos. De las más de 1.500  personas que trabajan en la fábrica, tan sólo unas 80 tienen trabajo fijo. El resto son tercerizados.

                    Fredis Marrugo es uno de los pocos que tienen un puesto fijo. Por lo demás, este grupo se compone en su mayoría de jefes y personal administrativo. También ellos tienen una asociación sindical, Sintralimenticia, de la que el propio Fredis es vicepresidente, pero ese Sindicato existe sólo nominalmente, en la práctica es un sindicato amarillo que depende de la empresa y ha funcionado como una especie de coartada para justificar que se respeta el derecho de asociación sindical.

                    Fredis Marrugo, Pedro Londoño y Edna Guzmán, junto con otros trabajadores, llevan muchos años luchando por formar un auténtico Sindicato capaz de defender sus exigencias de contratación fija, mejor entorno laboral y un ritmo de trabajo adecuado, pero eran pocos en número y, por tanto, demasiado débiles.

                    Una vez constituido el Sindicato y registrado legalmente, se desató una represión inmediata. La empresa despidió a 86 de los miembros

                    En agosto lo lograron por fin. Unos 119 trabajadores, tanto fijos como tercerizados, componían el nuevo Sindicato. No ha sido fácil. Se han visto obligados a actuar en silencio y sin anunciar nada hasta que todo estuvo listo. De lo contrario, habrían corrido el riesgo de que la empresa hubiese intentado detenerlos.

                    Una vez constituido el Sindicato y registrado legalmente, se desató una represión inmediata. La empresa despidió a 86 de los miembros.

                    “Adujeron como excusa la carencia de materia prima y se apoyaron en testigos falsos”, asegura Fredis Marrugo.

                    Paralelamente, se organizó una campaña de apoyo nacional e internacional. El Sindicato ha llevado adelante la cuestión de los despidos ilegales con la ayuda de asesores jurídicos. Hace unos días, 42 de los despedidos recuperaron sus puestos de trabajo tras una sentencia del Tribunal laboral.

                    “Fue una victoria parcial importante”, admite Fredis Marrugo.

                    El juez del Tribunal laboral asumió las alegaciones del Sindicato y concluyó que en el caso de esos despidos no podía invocarse la carencia de materia prima y que se trataba de una motivación artificial. La empresa tenía que volver a admitir a los trabajadores despedidos que estaban organizados. Esto supuso para el Sindicato la posibilidad de seguir adelante y de invocar el derecho a la contratación directa en la empresa. Ya se ha iniciado un proceso con este fin.

                    -¿Cuántos son en estos momentos los trabajadores despedidos?.

                    -Aún hay 39 despedidos, responde Marrugo.


                    Error del juez

                    Pedro Londoño afirma que, por alguna razón, el juez cometió un error y no lo incluyó entre aquellos que podrían volver al trabajo. Fue un error material, pero no parece que pueda subsanarse. Todavía sigue despedido.

                    “Es muy duro”, afirma Londoño. “Llevo tres meses sin trabajo. Tengo mujer y tres hijos a los que mantener, y mi mujer está enferma. Ha trabajado pelando gambas manualmente y se ha lesionado. Tendré que buscar otro trabajo, porque ahora mismo estoy sin dinero”.

                    Fredis Marrugo enfatiza que la empresa trata mal a los trabajadores. “Trabajan año tras año y no los contratan permanentes, los obligan a hacer jornadas de hasta doce o 14 horas. Si alguno se pone enfermo, no le dan permiso para ir al médico.

                    Necesitamos un Sindicato libre y desvinculado de la empresa para hacer valer nuestros derechos y procurar que la compañía cumpla la ley ­sostiene Marrugo­. De lo contrario, impera la dictadura de la empresa. Nadie puede expresarse de forma distinta. Todos debemos callar”.

                    Al día siguiente, vamos con Fredis Marrugo y Pedro Londoño a la Asamblea de SUTUMAC, el sindicato de la construcción. Unos 100 miembros escuchan con atención lo que ellos les cuentan acerca de su conflicto, y la reunión concluye con la decisión de ofrecer apoyo económico a los trabajadores despedidos de la fábrica de conservas de atún.

                     


                    Campaña de apoyo

                    La situación en SEATECH, la fábrica de conservas de atún de Colombia, caracterizada por el despido de trabajadores sindicalizados, los malos tratos y la violencia ejercida contra el presidente de la asociación sindical USTRIAL, se sigue con gran inquietud por parte de la UITA, la federación global de los trabajadores de la industria alimentaria. En la reunión del Comité Ejecutivo Latinoamericano de UITA se elaboró un comunicado de protesta (Resolución 001, el 10 de noviembre de 2010) dirigido a la cúpula de la empresa. El comunicado, traducido al inglés se ha enviado al vicepresidente de Colombia y a la OIT, en Ginebra.


                     

                    Gunnar Brulin y Malin Klingzell-Brulin

                  Pág. 361 de 365

                  20170223 crowne elmuro